En un mundo donde las decisiones económicas marcan el rumbo de la vida, aprender a manejar el dinero desde temprana edad es esencial. Este artículo te guiará paso a paso para fomentar hábitos financieros saludables y aprovechar los recursos nacionales disponibles.
Introducción
El Plan de Educación Financiera, impulsado por el Banco de España, la CNMV y el Ministerio de Economía, cumple 15 ediciones en 2025-2026. Con más de 550.000 estudiantes y 8.000 docentes beneficiados, refleja la magnitud de una iniciativa que ha dejado huella en aulas de toda España.
Según encuestas, el 91% de la población desea que esta formación se imparta en las escuelas, mientras que el 86% reconoce no haberla recibido durante sus estudios. Estos datos evidencian un vacío formativo que podemos comenzar a llenar desde el hogar.
Por qué padres y escuelas son clave
Las familias y los centros educativos asumen la responsabilidad principal de la alfabetización financiera infantil. Cuando padres y profesores colaboran, se configura una red de apoyo educativa que potencia el aprendizaje práctico y continuo.
La brecha de conocimiento es evidente: solo el 26% de los adultos acierta preguntas básicas sobre inflación, pese a que más de la mitad cree saber lo suficiente. Romper este mito requiere acción conjunta y el compromiso de madres, padres y docentes.
Conceptos básicos para sembrar
Antes de adentrarnos en programas y actividades, es fundamental identificar los pilares sobre los que se asienta la educación financiera:
- Planificación de ahorros y metas: distinguir entre deseos y necesidades.
- Presupuestos semanales sencillos: asignar montos para gastos diarios.
- Productos financieros básicos: cuentas, tarjetas y seguros.
- Inversiones iniciales adaptadas a edades tempranas.
- Consumo responsable y sostenible.
Estos conceptos pueden reforzarse con ejemplos prácticos: una pequeña hucha, una cuenta de juguete o un simulador digital que ilustre cómo crece el dinero con el tiempo.
Iniciativas y programas nacionales
España cuenta con múltiples recursos para impulsar la formación financiera de jóvenes y adolescentes. El Programa Escolar de Educación Financiera – Finanzas para Todos – abre inscripciones cada curso y se integra en Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional.
Banco Santander, por su parte, alcanzó en 2025 un récord de 1.831 sesiones y 45.000 participantes, gracias a 470 voluntarios. Estas cifras crecen año tras año y reflejan la eficacia de una estrategia de colaboración público-privada.
Además, hay materiales descargables y manuales con más de 200 competencias clave alineadas con estándares OCDE y recomendaciones de la UE.
Actividades prácticas en familia y escuela
Involucra a tus hijos con dinámicas sencillas y divertidas que fomenten el pensamiento crítico y la responsabilidad:
- Talleres familiares de presupuesto: planificar la compra semanal juntos.
- Juegos de rol sobre tiendas y bancos ficticios.
- Uso de aplicaciones móviles con desafíos semanales.
- Participación en concursos Cadete y Juvenil organizados por centros.
Estas actividades crean un ambiente de aprendizaje natural, donde los conceptos financieros dejan de ser abstractos y se convierten en herramientas cotidianas.
Beneficios a largo plazo
Los estudios muestran que el 64% de quienes reciben formación financiera toman mejores decisiones de inversión y el 59% mejora la gestión de deudas y ahorros. A nivel emocional, los jóvenes desarrollan confianza y autonomía.
Fomentar la educación financiera desde niños es también una medida de inclusión social. Permite a adolescentes de diferentes orígenes acceder a conocimientos que reducen la brecha de oportunidades económicas.
Llamada a la acción
Ayuda a tus hijos a convertirse en adultos seguros y con visión de futuro. Inscríbelos en el Programa Escolar de Educación Financiera – Finanzas para Todos y aprovecha los cursos gratuitos de Santander “Finanzas para Mortales”.
Recuerda que la mejor inversión es aquella que comienza temprano. Siembra hoy las semillas financieras y observa cómo florecen en el futuro de tus hijos.